Mostrando entradas con la etiqueta hombres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hombres. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de agosto de 2013

Los hombres elegantes no pasan de moda

Will and KateCada mujer tiene su tipo de hombre.

A algunas les gustan los hombres con onda rockera, otras prefieren los ganadores tipo playboys.

Hay quienes prefieren los hombres bohemios o artistas. También existen mujeres que mueren por los deportistas.

Hay gustos para todo. Cada una tiene su perfil.

En mi caso, cada día me gustan más los hombres prolijos, caballeros, casi antiguos.

Me encanta el hombre que siempre está elegante, que cuida mucho sus modales y que abre la puerta del auto.

No hay nada mejor que un gentleman atento y medido, como eran nuestros abuelos. Los imagino durmiendo con pijama a rayas manga larga y completando la afeitada con alguna loción inglesa.

Me gustan los hombres que leen el diario al lado de una chimenea, que se ponen el sobretodo para salir de casa y que acompañan sus comidas con vino.

Me gustan los hombres antiguos, impecables. Digo antiguos porque hay pocos en esta época, pero la realidad es que a muchas nos siguen gustando. Los hombres elegantes no pasan de moda, son atemporales, como un buen vestido negro.

Leer más...

jueves, 21 de febrero de 2013

Hombres que tenés que esquivar


Conocí a mi marido cuando tenía sólo 20 años, por lo tanto, podría pensarse que no tuve mucho tiempo para vivir fracasos amorosos, pero no es así.

Si bien fueron noviecitos o relaciones muy triviales (cuando tenés menos de 20 años nada es muy en serio en realidad), tuve unos cuantos años para sufrir como loca por los hombres.

Ayer me estaba haciendo un baño de crema, y como quien no quiere la cosa, me empecé a acordar de todas mis relaciones fallidas. Visto con el cristal de hoy, no puedo creer que me haya enganchado con algunos de esos tipos que me hicieron sufrir.

Yo estoy felizmente casada, pero hay muchas mujeres por allí que siguen buscando. Así es que para ellas, he decidido elaborar una lista (¡cómo me gustan las listas!) en base a mi (escasa, pero valiosa) experiencia personal.

Chicas, estos son los tipos que tienen que esquivar si quieren ser felices y comer perdices:

1. El mujeriego: clave, esquivar a los mujeriegos. Esto es lo más difícil, ya que la mayoría de los hombres son picaflores. El tipo mujeriego, tarde o temprano, te pone los cuernos.

2. El vago: no querés en tu vida a un tipo que no trabaja. Salvo que sea millonario, lo vas a terminar manteniendo vos y eso no está bueno.

3. El machista: evitalos, por lo que más quieras. Si no te deja salir con tus amigas, si no te deja trabajar, si te revisa el teléfono, si te exige que hagas las tareas de la casa, si no colabora, es un machista incurable. Dejalo, no vale la pena.

4. El tóxico: es el típico que mina tu autoestima. Te tira para abajo, te habla despectivamente, te falta al respeto, te hace creer que no servís para nada. Generalmente son personas inseguras que necesitan rebajar a sus mujeres para sentirse mejor ellos. Esquivar, esquivar, esquivar.

5. El violento: sin palabras.

Todos y cada uno de los hombres de esta lista deben ser evitados a toda costa. Ni te cuento si tu chico cumple con todas las tipologías, SALÍ CORRIENDO YA.

Espero que les haya servido. Si alguna quiere agregar otro tipo a la lista, bienvenido sea.


Leer más...

martes, 27 de noviembre de 2012

Mujeres inteligentes - Errores tontos


Todos los días, en diferentes partes del mundo, miles de mujeres inteligentes cometen errores básicos y tontos. Lo sé porque lo leo en los diarios y revistas, lo veo en la televisión y lo vivo con mis conocidas (además de haber cometido unos cuantos yo misma también).

Estoy hablando de mujeres inteligentes, pensantes, universitarias, con las que se puede mantener conversaciones profundas e interesantes. Sin embargo, algunas conductas se repiten patológicamente sin remedio.

He aquí una enumeración no taxativa de los errores tontos más comunes cometidos por mujeres inteligentes:
                
Pensar “conmigo él va a cambiar”. Los hombres no cambian sus defectos con el tiempo, a lo sumo empeoran. Creer que tenés la capacidad de reformar a un hombre es completamente iluso y hasta tonto. No te cases con un mujeriego pensando que cuando esté casado con vos va a ser diferente porque te vas a llevar una gran decepción. Casate con el hombre que te guste tal como es.

Teñir el vello facial. Jamás pero jamás. El vello se depila, no se tiñe. Teñirlo no lo oculta, sólo pasás de parecer un oso pardo a parecer un oso polar, nada más.

Hacer una dieta hipocalórica. Las dietas de 800 calorías o menos por día no sirven. Bajás 3 kilos en una semana, y a la semana siguiente subís 10. De peso se baja de a poco, día a día, prudentemente. Lo mismo se aplica al bronceado. El color se logra en 20 días. No menos, salvo que quieras arruinarte la piel.

Acosar a un hombre. Las mujeres desesperadas no son sexies. Llamar constantemente a un chico, ir a todos los lugares a los que él va y revisar exhaustivamente su perfil de Facebook no van a servirte de nada. Aunque te guste mucho alguien, no estés demasiado pendiente.

Los breteles de silicona. He escuchado a muchas mujeres decir: “me pongo el strapless con un corpiño con breteles transparentes”. Error. Los breteles de silicona no sólo se ven, sino que además quedan horribles.

Hacer preguntas cuya respuesta no querés oír. No le preguntes a tu novio: “¿quién te parece más linda Angelina Jolie o yo?”. ¿Qué pretendés que te responda la pobre víctima? La respuesta es obvia. Más vale no ponerlo en apuros y ahorrarse una posible respuesta desagradable.

Casarse disfrazada de otra. El día de tu casamiento tenés que estar lo más parecida a vos misma posible. Por eso si toda tu vida usaste el pelo suelto, no improvises un rodete tirante el día en que te casás. La fiesta de casamiento no es un día para experimentar un nuevo estilo, dejalo para cualquier otra ocasión.

Mentir con la edad. Quitarte años es lo más estúpido que podés hacer. La gente se da cuenta de que no tenés la edad que pretendés vender. O quizás te creen que tenés unos años menos, pero por dentro piensan “che, está bastante arruinada para ser tan joven”. Mejor es asumir los años con elegancia.

La lista no se detiene aquí. Los errores tontos de mujeres inteligentes son cada vez más comunes. Desde que el mundo es mundo se repiten a lo largo de las generaciones, y nada hace pensar que las cosas vayan a cambiar.
Leer más...

miércoles, 22 de agosto de 2012

Se busca hombre soltero



Voy a cambiar los nombres de las protagonistas de este post para preservar su privacidad:

Florencia es abogada, linda, inteligente, trabajadora y muy divertida. Se recibió en una de las mejores universidades del país y trabaja para una de las firmas de abogados más prestigiosas de Argentina.
                
María es editora de una revista de moda de prestigio internacional, es creativa, buena persona y sencillamente brillante.
                
Valeria es contadora, trabaja para una compañía que vende insumos agrícolas, es sexy, independiente y segura de sí misma.
                
¿Qué tienen en común todas estas mujeres fabulosas? Están todas solteras. Conozco decenas de mujeres bárbaras que aún no consiguen dar con un hombre soltero como la gente.
                
Conseguir pareja, a determinada edad, se torna una tarea complicada. Los hombres más elegibles ya están en su mayoría casados, y sólo queda disponible un repertorio de especímenes altamente cuestionables: mujeriegos que son incapaces de sobrellevar una relación monógama, egocéntricos que más que una mujer buscan un accesorio, conformistas que todavía no terminan el secundario, o psicóticos que te revisan el teléfono, te controlan las salidas y te tiran la puerta abajo cuando no les abrís (si, eso pasó).
                
En definitiva, hombres solteros regios hay muy pocos, mientras que mujeres solteras regias hay muchas. Entonces los solteros regios se vuelven bienes super codiciados por el hecho de ser escasos, como las carteras Birkin.
                
Y como no hay hombres en quienes invertir el tiempo, las mujeres solteras bárbaras invierten cada segundo en sus carreras profesionales y se vuelven aún más exitosas y fabulosas. Van al gimnasio, pagan tratamientos estéticos carísimos, compran los zapatos más top del mercado, sólo para descubrir que no hay para quien producirse.
              
Las mujeres hemos luchado durante años por ser libres e independientes. Hoy muchas han alcanzado lugares increíbles, transformándose en verdaderos buenos partidos. Con tanta acumulación de cualidades por parte de las mujeres de nuestra generación, era sólo cuestión de tiempo para que los hombres nos resultaran obsoletos.
               
Aún así, y desentendiéndome de toda estadística, creo que a cada mujer fabulosa, le llega tarde o temprano, su hombre fabuloso. Las cosas buenas siempre se hacen desear.
Leer más...

sábado, 24 de marzo de 2012

¿Dónde está el amor de mi vida?


Nunca he sido devota de la idea de que estar en pareja sea determinante en la vida de una persona. Ahora bien, es cierto que transitar el camino propio es bastante más agradable cuando se hace de a dos.

En la escala de valores de la mayoría de las mujeres que conozco (y de los hombres también) encontrar la media naranja ocupa un lugar preponderante. Por ello no es de extrañar la desesperación que acarrea que con el paso de los años esto no suceda.

Cuando sos chica te imaginás a los 25 años casada y embarazada, pero de repente tenés 30 y nada de esto ha ocurrido.

La cama te queda grande, vas sola a las reuniones sociales, salís todas las noches aunque no tengas ganas y te atormentan los casamientos de tus amigas. Te da la sensación de que todo el mundo se casa menos vos. Te preguntás: ¿y dónde carancho está el amor de mi vida?

Lo primero que pensás es que hay algo de malo con vos. Pero no, está lleno de mujeres inteligentes, buenas y trabajadoras que están solas.

Entonces lees decenas de libros de autoayuda que insinúan que en realidad no estás “abierta al amor”, y que tenés que hacer un cambio interior antes de que puedas estar preparada para llevar adelante una relación de pareja. Pero no, tampoco es eso. Si estás más abierta que mejillón en cazuela.

La realidad es cruda. El problema no sos vos, ni tu cuerpo, ni tu mentalidad, ni nada. El problema es que no hay hombres. Frase trillada si las hay, pero muy cierta. Bueno, técnicamente si hay hombres. Ahora, hombres elegibles casi ninguno. Los pocos que hay deben estar de novios, comprometidos, casados o escondidos.

Quizás en la generación de nuestras abuelas las mujeres eran bastante menos exigentes para elegir a sus parejas, pero vos, una mujer moderna, no te conformás con cualquier perejil. Buscás al hombre de tus sueños, al amor de tu vida.

Y siguen pasando los años, y no aparece. Tal vez llegue cuando uno menos lo espera. Lo importante es nunca cerrar el alma, y nunca contentarse con menos.
Leer más...

jueves, 4 de agosto de 2011

Miedo a estar sola


Todas sabemos que encontrar a un hombre que llene todas nuestras expectativas es muy difícil. Quizás esto explique la patología que vienen sufriendo varias de mis amigas.

¿Por qué nos ponemos de novias de entrada con un hombre que no nos encanta?

Cuando tenía 18 años me vine a vivir a Buenos Aires para empezar mi carrera universitaria. Me sentía super sola y triste. Lo peor eran los domingos. Entonces comencé a salir con un chico que era un amor y al poco tiempo me puse de novia.

Él era muy buen candidato: excelente persona, educado, buen mozo y correcto, pero a mí no me terminaba de enamorar.

Entonces me di cuenta: no quería estar con él, simplemente no quería estar sola. Actualmente son muchas las mujeres que padecen este mal.

¿Por qué prolongar una relación de pareja que sabemos que no va más? ¿Por qué nos conformamos? ¿Baja autoestima? ¿Para no estar solas? ¿Para no enfrentar y lidiar con el problema?

Hoy en día el tema de quedar “solterona” sigue siendo un problema en las cabezas femeninas.

Pero nunca vamos a conocer a "Mr. right" si no cortamos con "Mr. ok".

Además, incluso si nunca más conocemos a otro hombre ¿no es mejor estar sola que mal acompañada?
Leer más...

lunes, 4 de julio de 2011

Dar por sentado


Estar en una relación de pareja larga y estable tiene muchos beneficios.

Sin duda amar durante muchos años a una persona es maravilloso. Una se siente más segura y plena. Ya no hay que someterse al universo impredecible de las salidas, ni pasar horas al lado del teléfono esperando que alguien llame.

Cuando uno está muy bien con el otro, es más fácil relajarse y ser uno mismo al cien por ciento.

Ahora bien, es bueno estar cómodo, pero no demasiado cómodo. Permítanme profundizar esta idea.

Uno puede estar muy seguro del amor que el otro siente, pero es importante (perdonen lo cursi de este párrafo) regar ese amor todos los días.

Las parejas exitosas se construyen sobre la base de un mínimo de coincidencias en cuanto a proyectos de vida. Aún así, existen detalles que las enriquecen y no permiten que se vuelvan monótonas.

Las comidas románticas, las flores, los halagos y las caricias importan. Y mucho.

Conozco mujeres que detestan el romanticismo, pero a la mayoría nos encanta.

Los hombres son más simples y sensoriales. Se los mantiene contentos con buena cocina y buena intimidad.

Lo importante es preguntarse qué necesita el otro, y procurar hacer todo lo posible para dárselo.

Insisto en que la astucia de las parejas consolidadas consiste en encontrar ese delgado límite entre estar relajado y estar dejado.

Con lo difícil que es encontrar el amor, más vale que lo cuidemos muy bien.
Leer más...

domingo, 3 de octubre de 2010

Ser caballero no es retro


Hay quienes tienen serias dificultades para diferenciar machismo de caballerosidad.

A esta altura de la historia ya todos sabemos que hombres y mujeres tenemos las mismas posibilidades. Pero eso no quiere decir que a nosotras no nos guste que nos mimen.

A ver si soy clara, obviamente tengo la capacidad de abrir la puerta del auto, aún así me gusta que mi hombre la abra por mí.

También puedo comprarme un par de zapatos, pero me encanta que me los regalen.

Las mujeres somos seres delicados y elegantes (o deberíamos serlo), y como tal es lógico que seamos consentidas por los hombres.

Ser caballero no es retro.

¡Que nunca se acaben los ramos de flores, las comidas a la luz de las velas y las frases galantes!
Leer más...

viernes, 20 de agosto de 2010

Una señora bien


Todas sabemos que a los hombres les gustan las mujeres sexys y divertidas. Pero para muchos, estas características son sólo aceptables en la medida en que no se refieran a sus novias/mujeres.

Si, mis queridas amigas, aún quedan muchos cavernícolas que clasifican a las mujeres en dos tipos diferentes: o putas o santas.

Estos seres masculinos con cabeza prehistórica, no admiten que sus parejas hagan nada “fuera de lugar”. Las quieren vestiditas discretas, con opiniones neutrales, amistades que ellos aprueben y de vuelta en casa temprano. No dejan que se diviertan o que se suelten. Pretenden un comportamiento acorde a lo que ellos llaman “una señora bien”.

Las mujeres no nos damos cuenta del peligro que esto acarrea.

Si un tipo te elige la ropa, los amigos, qué decir, hacer o pensar, entonces ese tipo no te respeta.

Son hombres que tienen “culturalmente” arraigado que son los dueños de sus mujeres. Y lo más triste es que algunas interpretan esto como signo de amor.

Yo les recomiendo, chicas, que si ven a uno de estos personajes, corran, bien lejos.

De la subestimación femenina al maltrato psicológico o físico, hay sólo un paso.
Leer más...

jueves, 19 de agosto de 2010

La verdad te hará libre


Hoy estaba en la peluquería transformando mi castaño natal en un rubio oscuro, cuando leí en una revista un artículo que me llamó la atención. (Si, admito que consumo literatura muy cuestionable cuando voy a la peluquería).

En fin, resulta que una mujer norteamericana ha escrito un libro cuyo título traducido al español es: “¿Porqué los hombres aman a las cabronas?”. Por lo poco que leí, la autora dice que son exitosas en el amor las mujeres más egoístas y menos concentradas en sus parejas. Como que la mina buena que dice a todo que sí, no es atractiva.

Acompañando la entrevista de esta escritora, un periodista opinaba sobre la tesis sostenida en el libro.

La réplica del periodista al libro en cuestión consistía en que sería poco sano que las mujeres tuvieran que estar permanentemente sosteniendo un personaje de mala para retener a sus hombres. El periodista que comentaba el libro, considera que las mujeres no deben alterar quiénes son en realidad.

Yo creo que lo que este periodista no entendió es que al afirmar frases como “Los hombres las prefieren malas” o “los hombres las prefieren brutas”, no se está diciendo que todas las mujeres tienen que ser malas ni brutas.

Simplemente se sostiene que, en general, los hombres tienden a aprovecharse de las buenudas, y a asustarse con las inteligentes.

Es un dato de la realidad que, claro está, admite excepciones.

Ahora bien, este dato no debe ser tomado como un incentivo para trastornar la personalidad de nadie. Creo sin embargo, que es muy útil que las mujeres lo sepamos para tomar una decisión informada al momento de relacionarnos con el sexo opuesto.

La verdad no ofende, en todo caso, te ahorra tiempo, ¿o no?



Leer más...

miércoles, 4 de agosto de 2010

¿Monogamia masculina?


Según la forma de pensar en nuestra sociedad, todas las mujeres quieren tener una relación de pareja estable, mientras que los hombres simplemente quieren ir a la cama.

Ya sé lo que me van a decir, hay hombres que quieren una relación seria y mujeres que sólo quieren divertirse, pero enfrentémoslo, no pareciera ser la generalidad.

Esta forma en que se organiza la sociedad es completamente perjudicial para la mujer. Si tuviera un peso por cada chica que padece esta mentalidad, sería multimillonaria.

El hombre que se pone de novio, se compromete o se casa, tiene que lidiar con cargadas y comentarios burlones por parte de otros hombres.

Es que ser monógamo no está bien visto. El matrimonio es una institución bastardeada y devaluada. La fidelidad masculina está en vías a desaparecer. Las pocas que se salvan de los cuernos tienen que agradecer al Cielo. Pero la fidelidad es un presupuesto para que exista una pareja bien constituida. Es lo mínimo que hace falta.

Sinceramente, no tengo muy en claro si esta inviabilidad de la monogamia es de origen biológico o cultural. Sea como sea, las mujeres estamos complicadas.

Ante este escenario macabro, yo me pregunto ¿qué nos queda?

Abogo por las mujeres que aún defienden su dignidad. Somos libres de elegir a alguien que nos respete y nos valore. Y si no hay nadie que cumpla las condiciones, pues estaremos solas.

Las invito a romper con todas las estructuras y solemnidades inútiles que rodean a la relación de pareja.

Mantengan sus espacios. Si pueden, tengan cuartos y baños separados. Es importante que cada uno tenga sus actividades propias. No intervengan en las actividades del otro. Una pareja es igual a dos individualidades.

Conserven el misterio. Estén siempre femeninas y prolijas.

Los celos no sirven. Créanme si las quieren engañar, las van a engañar igual.

Quiéranse. Sepan lo que ustedes valen. Y buena suerte.
Leer más...

jueves, 22 de julio de 2010

El machismo en la intimidad


Existen muchas revistas femeninas que hablan acerca de cómo hacer felices a los hombres en la cama.

Todas sabemos que el factor-habitación es muy importante para el sexo masculino. Nadie niega que sea fundamental mantener contentos a nuestros compañeros, y reconocemos que sin eso difícilmente pueda haber paz en la pareja.

Pero pocas veces el planteo gira en torno a qué deberían hacer los hombres para mantener a sus mujeres incentivadas en el plano sexual.

Pareciera que el deseo femenino está subestimado. Es como si el disfrute del hombre tuviera prevalencia sobre el disfrute de la mujer.

Si uno lo analiza, el orgasmo masculino es necesario, en general, para lograr un embarazo, no así el femenino. De este dato natural parte toda una cultura que coloca a la mujer en un lugar secundario al momento del encuentro sexual.

Sin caer en el extremo de las culturas que recurren a la ablación de clítoris, aún en Occidente persiste una mentalidad pobre en lo que respecta al placer de la mujer.

A la idea de la mujer geisha que se preocupa por satisfacer los deseos de su hombre, debería sumarse la necesidad de que éste mantenga entusiasmada a su par.

Para ello es importante comprender la psiquis femenina. Los hombres son eminentemente visuales. Las mujeres somos diferentes. Nos gusta que nos hagan sentir seguras y mimadas.

Un hombre que lleva a su mujer a comer a un lugar lindo, con champagne y velas, probablemente obtenga una mejor noche de sexo, que otro que se pase dos horas embobado frente al televisor, sin siquiera preguntarle a su chica cómo pasó su día.

No estoy diciendo nada nuevo. A la mujer hay que mantenerla contenta, al igual que al hombre.
Leer más...

domingo, 30 de mayo de 2010

La cultura de la culpa


Les cuento que estoy haciendo el curso prematrimonial. No sé si les dije, pero me caso.

Bueno, cuestión que fuimos con mi novio a una charla que daba una pareja que está casada hace muchos años.

Éramos varios. Se hizo bastante ameno. Tocamos temas como el compromiso, la convivencia, la fe, la paciencia, la fidelidad, etc.

Con respecto a este último tema, se dijeron algunas cosas que me llamaron la atención. Perdonen que sea un poco repetitiva. Tengo claro que este asunto de la fidelidad ya lo abordamos hace unos pocos posts, pero en esta oportunidad, es otro el enfoque que quiero darle.

En un momento de la reunión, el señor casado nos preguntó porqué pensamos que se da el tema de la infidelidad en el matrimonio. Una de las chicas que se está por casar, respondió que la gente es infiel porque no encuentra suficiente comprensión en su pareja.

A mí esa respuesta me hizo ruido. Entonces yo le contesté que para mí esa es una forma de pensar bastante característica de nosotras las mujeres, pero no tanto de los hombres. A ver, puede que algún que otro hombre engañe a su mujer porque “no se siente lo suficientemente comprendido”. Sin embargo, no creo que sea el caso de la mayoría.

Y así caemos en, la tantas veces enunciada, diferenciación entre las infidelidades femeninas y masculinas. La mujer engaña cuando le pasa algo en el corazón (perdonen la cursilería). El hombre engaña cuando le pasa algo allí abajo.

De nuevo, no estoy diciendo que esto se aplique a todos los hombres y mujeres del mundo. Sólo estoy afirmando que, en general, esto es así. Y no es ninguna novedad.

Pero cuando dije esto en la reunión del prematrimonial, todos me miraron como si estuviera hablando en ruso. Parecía que no sólo nadie compartía mi opinión, sino que no tenían la más mínima intención de, siquiera, considerarla. Entonces el señor casado me miró con una mezcla de escepticismo y desgano y me dijo: “cuando uno de los dos es infiel, es porque falló el diálogo en la pareja”.

Yo, sin ánimo de ponerme a discutir como una loca, pensé para adentro mío: “NO, muchas veces vos das los mejor de vos y te ponen los cuernos porque tu marido se calentó con las lolas de la vecina”. Es evidente que no podía contestar eso ¿no?

A lo que voy es a que me parece ridículo pensar que si te fueron infiel, por algo es ¡Cuántas pobres mujeres mortificadas hay por el mundo gracias a esta mentalidad! Mujeres carcomidas por el siguiente interrogante: ¿Qué hice mal? Te tratabas de mantener linda, lo cuidabas, lo escuchabas y hasta accediste a hacer cosas impensadas en la cama para no perderlo… y aún así salió a buscar aventuras fuera de tu casa…

No es tu culpa, querida. Es todo atribuible al modo de ser masculino, diseñado para esparcir la semilla. Muchos hombres no pueden dominarse por respeto al ser amado. No le demos más vueltas.

Mis amigas, desde este humilde espacio, las invito a salir del universo de la culpa, y a abrazar una autoestima sólida. Como dicen en la publicidad: porque vos lo valés.
Leer más...

miércoles, 19 de mayo de 2010

El engañoso camino de la fidelidad


Cuando nos ponemos de novios, nos comprometemos implícitamente a ser fieles. Casi nunca decimos: “voy a serte fiel”, nos ponemos de novios y punto. Se sobrentiende que no se puede estar con nadie más.

Cuando nos casamos, esa promesa de hace explícita “prometo serte fiel en la salud y en la enfermedad…”

La fidelidad es, como venimos diciendo, una promesa ¿Qué prometemos? Que no vamos a intimar con ninguna otra persona sin el consentimiento de nuestra pareja. Surge con claridad que se trata de un concepto que no existe sin un compromiso. No se puede ser fiel o infiel sin previamente haberse comprometido con alguien.

Este compromiso, en general, se hace bilateralmente y simultáneamente con la otra persona. Uno promete ser fiel y espera que el otro también lo sea.

Lo engañoso comienza cuando uno de los dos rompe su promesa. Creo firmemente que esto provoca una ruptura del vínculo de la pareja. El compromiso inicial, bilateral y simultáneo ya no existe. Por lo tanto, ya no existe la relación.

He observado con preocupación como muchas personas, en su mayoría mujeres, hacen una interpretación retorcida del concepto de fidelidad. Piensan que deben seguir cumpliendo su promesa aún después de haber sido repetidamente engañadas.

Se atan, de esta manera, a relaciones enfermizas, en las que soportan estoicamente desaires y humillaciones para “salvar la pareja”. No se dan cuenta que ya no hay pareja que salvar y se engañan a sí mismas creyendo que las cosas van a cambiar.

Seamos fieles a nosotras mismas, a nuestra dignidad, y cortemos por lo sano. Merecemos que nos quieran bien.
Leer más...

lunes, 19 de abril de 2010

Inmensidad


Hoy les escribo conmovida.

Quisiera que esta sea una invitación a la reflexión para todos aquellos que tengan la suerte de contar con alguien que los quiera. A su vez, que sea un mensaje de esperanza para aquellos que se sienten solos.

¿Alguna vez escucharon esa lectura de la Biblia que dice: "el amor es compasivo, paciente…" y un par de cosas más? Es re conocido. Lo leen en todos los casamientos. La verdad es que no lo sé de memoria, y tampoco me acuerdo de la cita exacta (búsquelo ustedes), pero les juro que es tal cual.

El que ama todo lo da. Así es el hombre que tengo al lado. Generoso e incansable. No importa qué tan destruida estoy. Puedo estar en mi peor momento, pero él ve más allá de lo circunstancial. Se ha quedado conmigo en la calma y en la tormenta. Está seguro de mí. Tan seguro que, como les dije, estoy conmovida.

Me cuida y me quiere, y aunque no siempre dice la frase justa, lo hace con las mejores intenciones y con todo su esmero.

El amor es imperfecto. No lo pretendo de otro modo. Somos imperfectos.

Tengo mucha fe en la frase “el que busca encuentra”. Creo que las mujeres tenemos ganas de amar y ser amadas. Nos lo merecemos. Ojalá todas lo encuentren. Se los deseo con toda mi alma.
Leer más...

sábado, 2 de enero de 2010

El Hombre - Mujer


En posts anteriores me he referido a los nuevos roles que la mujer viene asumiendo en las últimas décadas. Cada vez más, intervenimos en esferas que antes estaban reservadas sólo para el género masculino.

Ahora bien, este cambio de rol de la mujer parece ir acompañado de un cambio de rol del hombre.

Dado que muchas mujeres ahora trabajamos, es lógico que no podamos solas con el resto de las obligaciones. Me parece bárbaro que nuestras parejas nos ayuden en la casa o se ocupen de los chicos. Pero el fenómeno de mimetización de los géneros va más allá del ámbito doméstico y profesional.

Son muchos los hombres que se ven afectados por una tendencia cuestionable en materia de cuidados estéticos.

Hace unos años nos empezaron hablar de metrosexuales, esto es, hombres que se preocupan por estar a la moda, por estar bien físicamente. Después vinieron los ubersexuales, los tecnosexuales, y no sé cuántos sexuales más.

Más allá de las categorías o nombres bizarros que se inventen para definir a estos especímenes, lo cierto es que su número sigue en aumento. Hoy, uno va a la playa, a un restaurant o a una fiesta y los hombres están más producidos que las mujeres.

Ropa trendy cuidadosamente elegida, bronceado trabajado (a veces hasta de cama solar), cuerpo de gimnasio, pose calculada.

Eligen productos cosméticos específicos: shampoo para alisar el pelo, crema para los poros abiertos, y los más osados llegan hasta la depilación y la manicura.

Antes, los hombres miraban mujeres, hoy también miran a los otros hombres y compiten entre ellos.

¡Basta! ¿Quién tuvo esta idea nefasta de que ellos se cuiden más que nosotras? ¿Dónde quedaron esos machos exquisitamente despreocupados? Recuerdo con nostalgia cuando afeitarse, una buena camisa y un rico perfume eran suficientes.

El universo de la estética femenina ha sido invadido.

Leer más...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...